-"Un árbol tiene todo el derecho a enamorarse, ¿por qué no? No estamos acaso hechos todos de lo mismo?"
-"Sabés que eso no puedo refutartelo.." contesté preocupada.
-"¡Le estarías refutando a un árbol, estás hablando con un árbol!.. ¿eso no te desautoriza un poco para encima dudar de lo que digo? Vos tendrás sangre, pero yo tengo savia.."
Lo mire entre desafiante y arrepentida de haber dudado.
-"¡Pero enamorarte de una golondrina! ¡A vos solo se te puede ocurrir!" y aunque sonreí, sentí profunda pena.
Porque decime la verdad, vos que me estás leyendo, así.. entre nosotros: Es un árbol.
A lo sumo, enamorate del viento, de una flor, de una ardilla incluso de cualquier bicho, ¡pero no de una golondrina!.
Se van.
Eso hacen. Irse.
Su virtud es el desapego. ¿Y qué puede saber de desapego un árbol con semejantes raíces?.
Al mismo tiempo, siendo la virtud del árbol digamos, la paciencia. O cualquier otra virtud, tendría que ver con el soportar, con el esperar.
Con tener el temple de morir, callarse y desnudarse ante el más cruel invierno, y con el mismo descaro florecer en primavera y entregarse en fruto hacia el verano.
¿Qué puede saber la golondrina del invierno con semejantes alas?.
-"Pero cada Ser, tiene bordado su destino... incluso yo" me dijo para quitarme la pena.
Y en el de ellos hubo una primavera, de diálogos y dulces pausas. Esperas y pequeñas siestas. Sonrisas y besos escondidos. Nunca hablamos precisamente de los detalles, pero me gusta imaginarlos de distintas formas todos los días.
-"He aprendido la virtud del desapego. Jamás lloré mis hojas, ni el quiebre de mis ramas, ni la caída de mis frutos, porque está en mi naturaleza renacer.. pero supe lo que es el desapego desde el instante en que ella se fue".
-"Los golondrinas tienen la virtud del desapego.." comenté intentando reforzar el concepto.
-"No la tienen" contestó muy seguro. "Está en su naturaleza partir. Pero las virtudes se ganan. ¿Qué virtuosismo tiene mi quietud si no tengo alternativa? La golondrina sólo sabe irse y yo no tengo más remedio que quedarme".
"¿Le pediste que se quedara?" le pregunté pero se hizo el distraído. Todos sabemos bien el problema de orgullo que tienen los árboles.
"De los viejos defectos a veces, se aprenden las nuevas virtudes" dijo.
Y esa fue la última vez que lo escuché hablar.
1 la mueven mejor que yo:
yo le pedi q se quedara, pero no resulto xq se lo pedi varias veces, y ya la 3era no supo soportar tal pedido, simplemente se fue, ella orgullosa de si misma, nunca volvio, dejando al arbol solo, y el arbol acostumbrado de perder golondrinas y cansado de ver golondrinas pasar, el solo espero q ella vuelva, esa golondrina especial, q habia generado en el tal cambio que el el arbol penso q estaba en el paraiso, esta golondrina tambien sintio algo por el arbol. esta relacion no duro mucho, duro menos de lo q todos se imaginan, y la golondrina se fue, el arbol triste desde entonces no hace mas q pensar q es un arboludo, q cometio el peor error, dejarla ir, todo por dejar q su pasado ventoso y atormentador influya en el presente, el solo tenia q vivirlo, pero bueno. esto es para alguien especial, q al leerlo se q lo va a entender,suele entrar aca asi q lo leera, asi q nada, simplemente estoy arrepentido de todo, no hago otra cosa q pensar en vos, pude haber sido malo pero lo mucho q me lastima el no tenerte me mata, me mata el hecho de q no me hables como antes, me mata el simple hecho de pensar q un dia ya no vas a estar para mi como lo estuviste...nada eso nada mas.. te juro q hice lo q pude, ya esta no se q mas pretendes q haga estoy totalmente arrepentido por favor volve te lo suplico... por favor, ya aprendi la leccion, te juro q la estoy pasando mal, ... ok nada mas... eso.. golondrina espero q algun dia vuelvas, este arbol no le qeda mas nada por hacer simplemente esperar y esperar .... y esperar
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