Mi hermano desde pequeño, ya venía incursionando en la música, pero fue tan sólo a los 11 años, cuando empezó a degustar los beneficios de la fama.
Luego de haber sido un éxito rotundo en el acto de graduación de la primaria, allá por el '95, tocando con dos dedos "El pájaro campana" en el órgano, se decidió a formar su propio conjunto, que constaba de Facundo (un año mayor que él), quien cantaba y tocaba la guitarra, y él, que tocaba el piano, que mi viejo creyendo en su proyecto, ya le había comprado.
Con el tiempo, y luego de haber ganado las competencias para llegar a ellos, se dirigieron a Festivales Nacionales, donde fue telonero de Los Nocheros, El Chaqueño Palavecino y Soledad, antes de tener barba que se respete.
Pero esto no fue lo importante.
Los beneficios de la fama que había empezado a degustar mi hermano, habían comenzado un mediodía de vaca con cuero, en el "Club Pringles".
Ese domingo de peña, a beneficio de alguna cosa, Facundo y él, conocieron a unas chicas en el patio del Club.
Y ahí, después de charlas sobre la paz mundial, Javi se hizo acreedor de su primer beso.
Había descendido de cuántas fantasías, con cuántos amores truncos, de cuántos escenarios ideales: una morochita, con las pernitas flacas, el pelo lacio y las intenciones claras.
Coraje de por medio, parados en la cancha de Tenis del Club, con olor a empanada frita, sellaron el momento.
Vaya a saber qué sublime propuesta él le habrá hecho, vaya a saber qué profundo y contundente "No", ella le habrá dicho. No sabría exactamente, qué extraño dolor habrá pasado, hasta que en otra peña, otra corajuda, le borró con un beso, el beso tempranero anterior.
Sólo sé que por esos tiempos, Javi, decidió que lo que más quería en su vida, era ser músico.
De más está explicar la vida de excesos que tienen los músicos. Y eso de no dejar de enamorarse jamás que tienen los poetas.
Pero con el tiempo Javi, se convirtió en "El Javi" y finalmente después de tanta resaca, se espiritualizó convirtiéndose en "Karma".
Hoy chateando con Karma, me cuenta, que esta morochita, lo buscó en el Facebook, le recordó su primer beso para luego preguntarle si tenía novia.
La morochita, es hoy una morochaza.
Entonces saltó del fondo "Javi", y me contó el tierno episodio..
Inmediatamente "Karma", salta y pregunta: "Che, pero será ella el amor de mi vida...??"
Y concluye "El Javi": "Igual por las dudas le doy igual..".
No sólo me doy cuenta hoy, de que mi hermano nunca cambió, sino que sumó y sus personalidades conviven, sino que veo que tienen entre los 3 un sistema, que funciona a la perfección:
UNO, siembra.
EL OTRO, riega.
Y EL OTRO, cosecha.
El órden de quién hace qué, depende de la situación y de la chica en cuestión.
Miralo vos, a mi hermano "El Mosquetero Glotón"...